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Si me cortan las dos manos, compondré música sosteniendo la pluma con mis dientes.
Dimitri Shostakovich
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Suenan curas
por Alejandro Feijóo

Mi abuela, mujer curtida en ateísmos, tenía una pregunta de cabecera: “¿Alguna vez viste a un cura trabajando?”. La cuestión, bastante sencilla en su enunciado, se volvía un galimatías para mí, pues en realidad nunca había visto a un cura en situación alguna. Aquello, en lugar de despertar en mí la búsqueda de respuestas, lo que hizo fue generarme más preguntas. Tiempo después pude comprobar no ser el único que se preguntaba, tal y como lo demuestran estas bonitas canciones cuyos autores también parecen haber conocido a mi abuela.

 

Si bien puede resultar peliagudo afirmar que el Carpo fuera un letrista consumado, los escasos versos de esta canción basculan entre un existencialismo narcótico y el anticlericalismo más bizarro. Gracias a ellos, y a punteos como los de “Tumba” o “Blues de Santa Fe”, Pappo’s Blues 2 se sumergió en la historia del rock vernáculo como el profeta en el río Jordán.

“Insoluble”
Pappo’s Blues
Pappo’s Blues 2 (1972)

Violeta Parra escribió esta canción en el año 1963, pocos meses después de la ejecución del comunista español Julián Grimau a manos de la dictadura de Franco. Aquel fusilamiento marcó un hito en la lucha antifranquista, entre otros motivos por haber reunido un coro de voces prominentes en su contra, entre otros, la del entonces papa Juan XXIII. Como bien se sabe, de nada sirvieron los pedidos de clemencia. Desde entonces, la canción sigue acusando a Roma sin que se hayan tenido noticias de su acuse de recibo.

“Qué dirá el santo padre”
Daniel Viglietti
Canciones chuecas (1971)

Hay canciones que cuentan historias… y luego están las canciones de Rubén Blades. En esta ocasión el panameño orilla los navajeros y se centra en la historia de un cura imaginado y a la vez real, basado en modelos como el monseñor salvadoreño Oscar Romero, asesinado a manos de los paramilitares; sacerdotes que, en definitiva, sí trabajaban en el sentido que exigía mi abuela. La inclusión del niño disperso convertido en monaguillo hace de la canción un manual de dramaturgia.

“El padre Antonio y su monaguillo Andrés”
Rubén Blades & Seis del Solar
Buscando América (1984)

Uno de los mejores raperos españoles se adentra en la Semana Santa sevillana, uno de los espectáculos más maravillosos o más patéticos del mundo, según se mire. Mientras los cofrades encapuchados encabezan las procesiones, miles de devotos y no tanto le dan colorido y griterío a las calles de una ciudad magnética que se convierte por unos días en el centro del mundo cristiano. O en el quinto infierno para quien busca silencio, solaz… y un Estado aconfesional.

“Devoto”
Tote King
Música para enfermos (2004)

Para terminar, un tema de Leonard Cohen nunca grabado por Leonard Cohen y en cambio sí versionado por este sacerdote del flamenco que fue el granadino Enrique Morente. Incluido en su disco Omega, la placa marcó un antes y un después en el género. Y no es solo una frase hecha. Dice la letra: “¿Quién te escribirá canciones de amor cuando yo sea Señor al final y tu cuerpo la capilla blanca de un camino donde mis sacerdotes por ti rezarán?”. Cierren la sacristía. No quedan milagros por hacer.

“Sacerdotes”
Enrique Morente
Omega (1996)