Escritos
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Libros entre rejas
por Alejandro Feijóo

Han sido muchos los escritores que, estando entre rejas, han encontrado la libertad produciendo algunas de las obras más potentes y estremecedoras de la literatura universal.

Reza la leyenda que para escribir un libro son necesarios el silencio y la soledad. Supuestamente, de ambos deberían sobrar durante un encierro carcelario. El condicional se debe a que el hacinamiento inhumano que se vive en muchos centros penitenciarios los convierte en infiernos de testigo y ruido, de sonido y furia. No obstante, han sido varias las grandes obras paridas tras las rejas. Desde la novela inicial que dio pie a todas las otras novelas hasta la carta más desgarradora de quien fuera creador del dandismo, pasando por registros líricos, políticos y literalmente sádicos. Los invitamos a leer una selección, caprichosa como toda selección, de algunos fragmentos de estas obras que han trascendido las rejas para terminar inscritas en la historia de la literatura.

Nicolás Maquiavelo
El príncipe (1513)
“Un ciudadano llegado a príncipe por el favor del pueblo ha de tender a conservar su afecto, lo cual es fácil, ya que el pueblo pide únicamente no ser oprimido. Pero el que llegó a ser príncipe con el auxilio de los grandes y contra el voto del pueblo, ha de procurar conciliárselo, tomándolo bajo su protección. Cuando los hombres reciben bien de quien no esperan más que mal, se apoyan más y más en él. Así, el pueblo sometido por un príncipe nuevo, que se erige en bienhechor suyo, le coge más afecto que si él mismo, por benevolencia, le hubiera elevado a la soberanía”.

Miguel de Cervantes
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605)
(Fragmento del prólogo)
“Desocupado lector: sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza; que en ella cada cosa engendra su semejante. Y así, ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno, bien como quien se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación?”.

Marqués de Sade
Justine o los infortunios de la virtud (1791 y 1797)
“Y mientras tanto, Rodin, muy nervioso, coge las manos de la muchacha, las sube hasta atarlas a la argolla de una columna colocada en el centro de la cámara de castigo. Julie está indefensa... sólo... su hermosa cabeza lánguidamente vuelta hacia su verdugo, los soberbios cabellos en desorden, y unas lágrimas que inundan el más bello rostro del mundo... el más dulce... el más interesante. Rodin contempla esta escena y se excita. Coloca una venda sobre los ojos que le imploran. Julie ya no ve nada Rodin, más a sus anchas, desprende los velos del pudor, la camisa arremangada bajo el corsé sube hasta la mitad de las caderas... ¡Cuánta blancura, cuántas bellezas! Son rosas deshojadas sobre lirios por las propias manos de las Gracias. ¿Quién será, pues, tan duro como para condenar al tormento unos encantos tan frescos... tan excitantes? ¿Qué monstruo puede buscar el placer en el seno de las lágrimas y del dolor?”.

Oscar Wilde
De Profundis (1897)
“¡Ah, si hubieras sido tú el encarcelado!: no diré que por una falta mía, que una idea tan horrible ni la podría soportar, sino por una falta tuya, por un error tuyo, fe en un amigo indigno, desliz en el cenagal de la sensualidad, confianza mal puesta o amor mal dirigido, o ninguna de esas cosas o todas, ¿crees que yo te habría dejado reconcomerte en las tinieblas y la soledad sin intentar de alguna manera, por pequeña que fuese, ayudarte a llevar el fardo amargo de tu desgracia?”.

Miguel Hernández
Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941)
Menos tu vientre,
todo es confuso.
Menos tu vientre,
todo es futuro,
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre,
todo es oculto.
Menos tu vientre,
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.
Menos tu vientre
todo es oscuro.
Menos tu vientre
claro y profundo.